2011/08/04

La fuente de la plazuela de MARAÑÓN.

De TITULOS POST BLOG NHT-JAIME CUCO


Del blog NUESTRO HOMBRE EN TOLEDO.

La fuente de la plazuela de MARAÑÓN.
Crónica de una muerte anunciada.
Por Hilario ALARCON.



Hace algo más de diez años, en esa holgura de la calle de Santo Tomé que se llamó plazuela de SAN BERNARDINO, y que hoy oficiosamente es plazuela de MARAÑON, se talaron tres arboles.



El rumor dice que la gesta fue gracias al empuje de visionarios entusiastas por los espacios urbanos libres de troncos y hojas, que orientaron al Ayuntamiento hacia esa agradable estética de estepa de granito. Aunque aquel asunto no terminó como debiera. Los leñadores municipales supieron de la oposición de los rudos lugareños, y tuvieron que disfrazar su pulcro arboricidio alegando que la tala era obligada por una enfermedad mortal, repentina y simultanea en esos tres estorbos leñosos. Desgraciadamente para el progreso, se filtró al vulgo hostil que los troncos no tuvieron una enfermedad terminal, y se inició una irracional protesta callejera encabezada por hippies “flower power” que defendieron que los árboles sacrificados eran deidades urbanas. Al final, el Ayuntamiento se arrugó, y plantó otros tres grandes árboles en el mismo lugar, tapando con ellos el inicio de una gloriosa época de progreso con plazuelas públicas libres de obstáculos, al servicio del siempre necesario dios peseta.

Pero llegan nuevos tiempos. Pasados más de diez años, y coincidiendo con la pasada fiesta turística del Corpus Christi, ocurrió una buena nueva en la plazuela de MARAÑÓN: se llevaron por delante la anacrónica fuente pública.

De 2011 NHT blog - TOLEDO - SANTO TOME calle - Fuente plazuela Marañon (2)(A)


De 2011 NHT blog - TOLEDO - SANTO TOME calle - Fuente plazuela Marañon (2)(B)


Los visionarios municipales, esta vez, estudiaron bien la situación: en verano escasean los indios hostiles como testigos, y las fuentes palman con sordina, no como los árboles. En realidad esta eliminación fue una feliz carambola: los hosteleros vecinos manifestaron con hechos, con feroz honestidad, cada día, una y otra vez, que en la plazuela les incomodaba la situación de todo el mobiliario público: un busto del doctor Marañón, dos bancos, una fuente y, por efecto, la gente que merodea en estos sitios.



Y esta incomodidad fue recogida por un sensible servidor (público) en el Ayuntamiento, que sacó de la plazuela, a su límite más exterior, todos esos estorbos (menos por ahora los tres árboles), pero sin sitio para la reinstalación del objeto que, a su buen juicio, era más prescindible: la fuente.



No es necesario conocer los nombres de los héroes: sus hazañas los describen, y la desaparición de una fuente pública, por la ley de selección de las especies urbanas, siempre es una buena noticia.



Surgirán voces ilustradas, tan bienintencionadas como desorientadas, que no verán razonable que justo en una plazuela dedicada al doctor Gregorio Marañón, su escultura sea tratada como un trasto molesto y desterrada de tapadillo varios metros hacia la línea fronteriza de la vecina calle de Santo Tomé, y en apariencia solo para proporcionar más espacio y comodidad a la honesta actividad empresarial de los hosteleros vecinos.





Quizás estos críticos incluso hablen, sin saber, de cacicada, pero que piensen y saquen conclusiones de la suerte de la fenecida fuente: mejor el exilio.

Solo los trasnochados clavados en las revueltas de mayo del 68, y sus herederos del 15M, se disgustarán con lo de la fuente pública, únicos a favor de mantener unos desfasados servicios públicos cuando hay razones de prosperidad y de modernidad para su erradicación total de este precioso centro comercial-turístico que es el Casco Histórico de Toledo:

RAZON 1ª: Mantener una fuente pública en buen estado, es un esfuerzo municipal que la buena ciudadanía no debe exigir a la Concejalía de Servicios y a sus técnicos, sobre todo si hubiera riesgo de que estuvieran dispuestos a ello. En este sentido, es meritoria la costumbre del designado como responsable municipal en esta área, que cada año, durante varios meses, o corta el agua o quita los grifos de las fuentes públicas del Casco alegando que el frio puede estropearlas. Es una pérdida para el avance técnico europeo que este experto local, acompañado de su cuadrilla y de su concejal, no conferencie sobre esta admirable habilidad en foros de otras ciudades como Ávila, León, Zamora, París, Londres, Estocolmo, donde en invierno, de forma irresponsable, siguen con fuentes públicas funcionando como si nada sucediera. Locos.



RAZON 2ª: El Ayuntamiento es consciente que una fuente pública, en buen estado, es una competencia pública desleal a los establecimientos privados, que pagan impuestos para vender agua envasada, refrescos o bebidas en general. El progreso y la modernidad exigen tener las cosas claras, y los turistas no son ciudadanos: son clientes. Y si quieren agua, el Ayuntamiento debe pastorearles para que la compren y dejen su dinerito en este centro temático. Y esos pocos pero irreductibles vecinos, ocasionales usuarios de fuentes públicas, aborígenes que solo por racanería se niegan a colaborar con el comercio local de bebidas isotónicas, que en sus casas utilicen el grifo de la cocina y salgan preparados con botellas de plástico rellenadas. En la calle, el suministro de bebidas a visitantes está completamente cubierto, y todo gasto municipal para el mantenimiento de fuentes públicas es superfluo. El agua de la red municipal es un recurso escaso que hay que priorizar, y para el Ayuntamiento es imperioso garantizar el baldeo diario de las principales calles turísticas del barrio del Casco Histórico.

RAZON 3ª: Por último, más que las antenas de televisión en los tejados, más que las casas abandonadas y en ruina, más que las maquinas de aire acondicionado en las fachadas, más que las lianas del cableado aéreo en las calles, más que la cartelería comercial de plástico multicolor, más que las bolsas de basura goteando sobre los suelos de las calles, más que los depósitos de coches en lo que antes fueron parques o plazas, las fuentes públicas son un riesgo cierto para el paisaje urbano de este centro turístico declarado patrimonio de la humanidad. El Ayuntamiento sabe que una fuente sin mantenimiento municipal, sin agua o con escapes, sucia y abandonada, es una desgracia para la vista, pero también sabe que una fuente pública en buen estado supone un riesgo aun mayor contra el paisaje. El tipo de fuente pública en buen estado que da agua potable y gratis puede proporcionar un servicio esporádico a personas normales, pero también es un potencial imán para vagabundos y perroflautas que tienen en ella un lugar donde beber, refrescarse y asearse de balde. La realidad es cruel: los marginados no hacen bonito, y quitan valor comercial a las calles turísticas. Muerta la fuente, disminuido el riesgo a unas malas vistas. Así es la vida en la selva urbana.

El Ayuntamiento, por fin, ha visto la luz, se ha dado cuenta que las principales calles y plazas públicas del Casco Histórico, como espacios urbanos de uso libre y gratuito diseñados para la comunicación, convivencia y disfrute de los vecinos, son un hoy un concepto ruinoso y anticuado. El presente está en transformar discretamente estas vías públicas en espacios con usos principalmente lucrativos, en la autorregulación privada de la gestion y diseño diario de las plazas y calles potencialmente mas rentables, en crear unas vías públicas con una estética comercial que atraiga clientes y no a personas respetables (también son hijos de Dios) pero de menguadas o nulas rentas. Es bueno el camino iniciado en la plazuela de MARAÑÓN: la mayor parte del mobiliario público de uso y disfrute gratuito tiene sentido en otros barrios de Toledo, pero en el Casco Histórico, y en concreto en sus calles más turísticas, no tiene lugar, por eso o se traslada, o agoniza, o desaparece, como las fuentes.


La estética "gango de rio" de la plazuela de Marañón.

5 comentarios:

ICTH dijo...

Descripción de la plazuela de Marañón (superficies):

# Total plaza pública:
100% (≈153,00 m2).
# Zona ocio privado (Terrazas bar) legal:
51% (78,00 m2).
# Zona ocio privado (Terrazas bar) real:
72% (≈110 m2).
# Zona ocio público (Bancos públicos):
5% (8,00 m2).
# Escultura:
1% (1,50 m2).
# Resto (zona tránsito-acera peatonal, …):
22% (≈33,50 m2)
# Fuente pública:
0% (0,00 m2)

Anónimo dijo...

Es triste ver al Ayuntamiento de Toledo ejerciendo de mamporrero del señorito de turno.

Anónimo dijo...

Chirone's Power.

mariademendozaipacheco@live.com dijo...

# “Oye, caen hojas y excrementos de pájaros desde esos tres árboles a mis clientes”.
# “Pero, ¿qué me dice usted señorito?, ¿para qué crees que yo estoy de alcalde/concejal? Ahora mismo mando que los talen con cualquier motivo.

#”Oye, creo que lo de la tala se ha ido de las manos, hay gente protestando y puede perjudicar la imagen de mi negocio”.
# “Pero, ¿qué me dice usted señorito?, ¿para qué crees que yo estoy de alcalde/concejal? Ahora mismo mando que planten otros con cualquier motivo y aquí paz y después gloria.

#”Oye, la escultura, los bancos y la fuente publica me molestan”.
# “Pero, ¿qué me dice usted señorito?, ¿para qué crees que yo estoy de alcalde/concejal? Ahora mismo mando que te los aparten y que desaparezcan definitivamente del medio.

#”Oye, los vecinos que pasan por la plaza quieren estar en la plaza bajo los árboles sin pagarme y molestando a mis clientes”.
# “Pero, ¿qué me dice usted señorito?, ¿para qué crees que yo estoy de alcalde/concejal? Ahora mismo mando que …

¡QUE NO!
¡QUE NO!
¡QUE NO NOS REPRESENTAN!
¡QUE NO!

Anónimo dijo...

Es cierto, la plazuela es de lo mas chabacano de la ciudad, vergonzoso. Lo ultimo, esos toldos que han colocado parecen un tenderete de un mercadillo.
Y lo peor de todo no es eso, cualquier dia y no tardando mucho haran cualquier tipo de cerramiento para tener una terraza de invierno.